ALMAS JUGOSAS


Si en este silencio un hado pudiera
Tomarnos las almas y las exprimiera,
Caería en el mundo un néctar divino,
Un poco de estrellas en forma de vino.


Y en blanca mañana, las voces en coro
De la primavera, los cielos en calma,
El jugo divino de tu alma y mi alma
Libando estarían abejas de oro.